Cómo Leer la Biblia con Provecho
Principios prácticos para acercarse a la Escritura de manera que realmente nutra el alma y cambie la vida.
Muchos cristianos tienen una Biblia pero pocas herramientas para leerla bien. No basta con abrir el libro al azar y esperar que las palabras produzcan fruto. La Escritura demanda que nos acerquemos a ella con reverencia, método y perseverancia.
Lee con el contexto en mente
El mayor error en la lectura bíblica es sacar versículos de su contexto. Filipenses 4:13 —"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"— no es una promesa de éxito deportivo. En contexto, Pablo habla de contentamiento en la pobreza y en la abundancia.
Antes de preguntar "¿qué significa esto para mí?", pregunta "¿qué quiso decir el autor para sus lectores originales?"
Lee de manera sistemática
La lectura aleatoria produce un conocimiento fragmentado. Mejor es leer libros completos de principio a fin. Empieza por los Evangelios, luego las Epístolas de Pablo, luego el Antiguo Testamento acompañado de buenos comentarios.
Lee en comunidad
La Biblia fue dada a la iglesia, no al individuo aislado. La lectura privada es indispensable, pero no suficiente. Necesitas de una comunidad que te corrija cuando malinterpretas, que te anime cuando desmayas, y que viva la Palabra contigo.
Ora antes de leer
El salmista pedía: "Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu ley" (Salmo 119:18). El Espíritu Santo es el maestro interior que abre el corazón a la verdad. No lo ignores al acercarte a su Libro.