La Soberanía de Dios en la Salvación
Un estudio sobre cómo las Escrituras presentan a Dios como el agente soberano en la obra de la salvación, desde la elección hasta la glorificación.
La salvación es enteramente obra de Dios. Esta afirmación, que para muchos puede sonar radical, es simplemente la enseñanza clara de las Escrituras de principio a fin.
El problema del hombre natural
El apóstol Pablo describe la condición del hombre fuera de Cristo de manera inequívoca: "estabais muertos en vuestros delitos y pecados" (Efesios 2:1). Un hombre muerto no puede cooperar en su propia resurrección. No puede dar el primer paso hacia Dios porque carece de la capacidad para hacerlo.
La elección: antes de la fundación del mundo
Efesios 1:4 nos dice que Dios "nos escogió en él antes de la fundación del mundo". La elección no está basada en una fe prevista, sino en la soberana voluntad de Dios. Esto no es una doctrina que debamos temer, sino que debería llenarnos de profunda gratitud y humildad.
La llamada eficaz
Dios no invita y espera. Cuando Dios llama de manera eficaz, el resultado es infalible. Juan 6:37 registra las palabras de Jesús: "Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí". Vendrá — no podría venir, no probablemente vendrá, sino que vendrá.
Conclusión
La soberanía de Dios en la salvación no destruye la responsabilidad humana, sino que la fundamenta. Somos responsables de creer, y Dios es soberano para concedernos esa fe.