Pregunta
Soy nuevo en la fe reformada y me pregunto si debo bautizar a mis hijos recién nacidos o esperar a que sean mayores y tomen su propia decisión.
Esta es una de las preguntas más debatidas dentro de la tradición reformada, y es importante que lo sepas de entrada: hay hermanos piadosos, serios con la Escritura, en ambos lados de esta discusión.
La posición paedobautista (bautismo de infantes)
Quienes bautizan a sus hijos argumentan que el bautismo cumple el rol que la circuncisión tenía en el Antiguo Testamento: es la señal del pacto que se aplica a los hijos de los creyentes. Colosenses 2:11-12 conecta la circuncisión con el bautismo. En el Antiguo Testamento, los niños de ocho días recibían la señal del pacto; en el Nuevo, los hijos de creyentes también pertenecen al pueblo del pacto.
La posición credobautista (bautismo de creyentes)
Quienes esperan a que sus hijos profesen fe argumentan que el Nuevo Testamento siempre presenta el bautismo como una respuesta a la fe personal: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros" (Hechos 2:38). En el nuevo pacto, todos sus miembros conocen al Señor de manera personal (Jeremías 31:34).
¿Qué deberías hacer?
Estudia ambas posiciones con cuidado. Lee a los defensores más serios de cada lado. Habla con tu pastor. Esta es una pregunta que merece tiempo y oración, no una respuesta rápida.
Lo que sí es claro: el bautismo —sea cuando ocurra— importa. No lo tomes a la ligera.